Ray de Lima Jueves, 1 octubre 2015

Indefinible: Pauchi Sasaki es la artista caleta más grande de Lima

Pauchi Sasaki probablemente sea la artista menos ansiosa que uno pueda conocer en esta ciudad. Mientras la era del capitalismo e Internet han creado una cultura de Likes en la que los músicos respiran reconocimiento y popularidad, la violinista experimental peruana mantiene un perfil bajo concentrándose en la música misma por encima de la industria musical y el comportamiento publicitario:

“No me puedo desesperar o poner triste de que no me den la súper carátula cuando yo soy consciente de que mi música es pastrula. Si yo hiciese música para tonos en la que puedo hacer saltar a 10mil puntas pues allí sí me preguntaría ‘oye, ¿por qué no estoy en la radio?‘, ¿no?”

Foto: Ray ray Afrika.

Foto: Pauchi (Web oficial)

Para los no iniciados, Pauchi Sasaki es desde hace décadas uno de los más interesantes actos musicales que ha visto Lima. Educada desde niña en violín clásico, ella mezcla técnicas de violín asiático, judío, ayacuchano y música experimental para crear paisajes sonoros de género indefinible. Ahora, convertida en una artista internacional quizá muchos también puedan reconocerla por su trabajo musicalizando películas como ‘Perro Guardián’ y ‘NN’, que fue estrenada hace poco en salas locales. Pero más allá de la cualidad ecléctica de su música autodefinida como pastrula, los conciertos de Pauchi suelen significar para el espectador una experiencia que va más allá del sonido.

“Yo tengo una relación muy especial con los espacios. Los espacios me dan mucho y aportan un montón. Para mi la pieza no es la pieza en sí misma sino el contexto en la que es presentada y es por eso que me rajo tanto en producción para generar el contexto idóneo para que se escuche y se sienta la música. Me gusta mucho el cine y el cine también es un tema de generar atmósferas y en la vida real la atmósfera la da el espacio.”

Pauchi decidió dedicarse a la música a mediados de los 2000s. Después de que el tecladista de Fragil Octavio Castillo le regalase una pedalera se desactivó en Pauchi un ímpetu por performar. Sus conciertos desde un principio contaban con una producción enfocada en el espacio. Algunas de esas primeras exploraciones tomaron a lugar en lugares poco convencionales para conciertos, como por ejemplo un baño en una casona de Barranco en la que la audiencia pasaba de diez en diez, apretados en una esquina para ver a Pauchi tocar mientras caía el agua de una ducha prendida. Otra vez tocó en el subsuelo de un estacionamiento abandonado en el Centro de Lima, entre cables de luz que colgaban del techo entre los cuales bailaba una bailarina. En uno de sus conciertos más recientes este año Pauchi se acercó al escenario caminando entre la audiencia teniendo puesto un vestido hecho de parlantes que soltaban ruidos controlados por ella.

Foto: Ray Ray Afrika.

Foto: Pauchi (Web oficial)

Parte del sentimiento de atender a un concierto de Pauchi es la absoluta seguridad de que uno está presenciando algo absolutamente irrepetible y no solo por las circunstancias extraordinarias en las que sucede cada uno de ellos, sino también por el constante cambio de géneros musicales bajo los que trabaja ella.

“¿Por qué tengo que escoger un estilo? ¿Por qué me tengo que esconder detrás de un escudo o un logo o de un adjetivo para que me puedan mencionar? Eso no es lo mío. Lo mío es poder explorar lo que quiera y tratar de siempre encontrar los momentos específicos para cada exploración.”

Pauchi se adapta a la audiencia y al espacio en el que esté tocando y así su estilo varía desde violín acompañado por cajones peruanos hasta ruidos electrónicos de noise experimental y como consecuencia de esta variedad nace el desinterés en autodefinirse bajo una sola categoría.

“No me esfuerzo tanto en promocionarme como un producto porque yo no soy un producto determinado.”

Foto: Ray Ray Afrika.

Foto: Pauchi (Web oficial)

 

Que exista una músico como Pauchi Sasaki no solo es inusual en Lima sino quizá en el mundo entero. Hablando con ella uno se da cuenta de la relación casi religiosa que tiene con la música difiere casi íntegramente de las intenciones comerciales que año tras año se van agudizando entre los artistas de la escena local. No está apurada por promocionarse. No está apurada por producir.

“Yo trato de no hacer conciertos por hacer. Eso ha hecho que cada concierto salga especial para mi y si sale especial para mi va a salir bien. Se va a sentir la chamba.”

Debido a la falta de promoción masiva y la poca frecuencia con la que Pauchi toca en Lima, atender a cada uno de sus conciertos es como haber descubierto un pequeño gran secreto. A estar atentos a sus fechas; por ahora está programada para abrir el concierto de la banda franco-estadounidense CocoRosie en el MAC mañana. Más información en: http://www.pauchi.com/